TREINTA Y SEIS DISPAROS

CECILIA MANGINI

Ver más allá de lo evidente, encuadrar el mundo de manera elocuente: esto es algo que Cecilia Mangini (Mola di Bari, 1927) comprendió desde bien joven, en cuanto empezó a empuñar una cámara para, en sus propias palabras “contar el mundo” gracias al prodigioso invento que es el aparato fotográfico, en una carrera que empieza en parte inspirada por el cine neorrealista y su radical compromiso en torno a la relación entre cine, fotografía y realidad. En esta exposición online repasamos su carrera, testigo de los años centrales del siglo XX en Italia: un país marcado por los estragos del fascismo y de la II Guerra Mundial, y por el boom económico industrial, del que Mangini muestra varias facetas. Un modo de ver marcado por su empatía y su militancia inquebrantable, treinta y seis disparos certeros que veremos en un recorrido en cuatro movimientos.

CECILIA MANGINI_Ph. Enrico Carpinello _A

MI MUNDO EN INSTANTÁNEAS

"He sido una fotógrafa de calle - para mí tomar fotos era un entrenamiento de la velocidad para capturar una imagen: Ladri di biciclette me enseñó que o consigues la foto inmediatamente, o no la consigues en absoluto. Tened paciencia porque esto va a ser aburrido: "kinema" en griego significa movimiento; el cine significa el movimiento de imágenes que avanzan en procesión, se siguen en hordas. La imagen es importante, la imagen es significativa, la imagen es el eje de carga del cine, y la fotografía fue ciertamente una conquista necesaria para que yo hiciera cine.

Todo comenzó por casualidad, como todo, casi siempre: un tío mío tenía una cámara asombrosa, llamada Leica - durante los años 30 había sido producida en paralelo con la Arriflex para los fotógrafos y operadores que deseaban inmortalizar las victorias de la Wehrmacht durante la guerra relámpago que Hitler iba a desencadenar en breve.
 
Desgraciadamente, la Leica era demasiado cara para mí y me conformé de mala gana con un Zeiss, un instrumento semiprofesional con un objetivo extraordinario, el Tessar. Naturalmente, mis primeras fotos fueron de mi familia, las típicas fotos domésticas que me aburrían. Casi me arrepiento de mi compra."

LA FOTOGRAFÍA

"Para mí, fotografiar era la felicidad de andar, encontrar e imaginar lo que había sacado con mi cámara…..

 

Una jornada con muchas fotografías, para mi era una jornada bella, importante. Se acababa y yo me sentía satisfecha. Fotografiando yo descubría y contaba el mundo. Fotografiar es un ritual chamánico. Ir a una cámara oscura y ver las imágenes que se revelan es una magia. Y también la felicidad de entender que si la fotografía tiene éxito se quedará y contará lo que yo quería, y muchas veces era más importante de lo que yo había pensado y eso era una dicha infinita."

Two forgotten boxes - Cecilia Mangini ph

SUD

Una tierra desposeída, marcada por el atraso económico en agudo contraste con la riqueza industrial del norte.

"Lo que tenía que hacer con el sur era fotografiar su belleza, sus playas vírgenes, su gente maravillosa, que te daban la bienvenida y te abrazaban. Quería ser útil y ayudarle en todos los modos... Su pobreza  atroz. 

 

El sur era también dar vueltas con la cámara y fotografiar a las niñas que jugaban por las calles, las caras de la gente, las campesinas que regresaban del campo con la cosecha de lo que habían cultivado e intentaban venderlo para tener un dinero para poder vivir. Estaban todos tan felices de encontrarte que te regalaban algo si comprabas. Yo he querido mucho a esos campesinos y ellos a mí más. Había un intercambio fuerte, estrecho, bello. 

 

El sur era fotografiar los viejos sentados delante de las peñas que se hacían compañía intercambiándose breves frases. El sur eran los barberos que afeitaban y cortaban el pelo a los hombres de las calles. El sur era una fantasmagoría de hechos en los cuales era bonito perderse, encontrarse y volver a perderse otra vez."

VIAGGI IN ITALIA- MILANO E FIRENZE

Muestra la otra cara del boom económico de estas ciudades, del lado de la clase obrera.

"Amaba viajar, pero amaba viajar para fotografiar. En mis viajes a Italia he fotografiado mucho Milán y Florencia. He fotografiado Milán destruida por los bombardeos americanos. Sus plazas, sus calles, su centro reducido a ruinas, arrasado por los bombardeos de los americanos. Milán era la capital económica de Italia, por sus fábricas, por su capacidad de atraer a la gente del sur, porque en Milán se encontraba trabajo. He fotografiado las fábricas, los obreros, he fotografiado lo que se llamaba entonces el milagro económico.


Florencia era una ciudad bellísima, porque grandes arquitectos la veían creada, imaginada y realizada como la ciudad de todos sus ciudadanos. Y ahora, es desafortunadamente, una ciudad turística, ocupada militarmente por los turistas. Para mí Florencia eran los Ofici con galerías con cuadros maravillosos. Florencia era ir a misa en la Santísima Anunciata todos juntos, con mi padre y mi madre, y yo me aburría inmensamente y miraba los maravillosos cuadros en sus paredes. Y después salir y ver las bellísimas porcelanas que adornaban los pórticos de Brunelleschi. En Florencia me encantaba fotografiar las calles, los niños que jugaban, las niñas que iban de paseo con la madre cogiéndose de la mano y el tranvía que en aquellos entonces circulaba, porque los autobuses no existían. Yo hice una poesía: Amo gli abitudinari atteggiamenti tranviari senza i binári non sanno andare avanti."

VOLTI DEL XX SECOLO

(Artisti e ritratti di celebrità) 

Nos acerca a la Mangini fotógrafa de revistas y periódicos, cronista del siglo XX y sus celebridades, entre las que se cuentan Fellini, Chaplin y Silvana Mangano.

"Empecé a fotografiar para revistas y periódicos fotográficos como Rotar y Cinema 60 y esto me ha permitido fotografiar personajes importantes de la época. He fotografiado a Fellini, Pasolini, Jonh Huston y muchos más. Era fácil, no era difícil, fotografiar un personaje importante…. A él le importaba mucho ser reconocido … y después las mujeres siempre para ese trabajo que hacía en los periódicos y las revistas: Elsa Morante, Silvana Mangano, actrices, escritoras…

 

Explorar las caras era también encontrar el momento justo. Por ejemplo, Vasco Pratolini , un escritor muy importante, se ponía rígido si se sentía fotografiado. Yo le he fotografiado sonriente con los ojos, la boca, el pelo, con todo, porque tenía una cámara que me permitió fotografiarlo cuando él no se daba cuenta. Fotografiar esos personajes, fotografiar también personas de humilde extracción me permitía aunar un muestrario de caras que eran famosas o desconocidas, eran para mí, mi colección personal a la cual quería en modo particular porque era la mía."

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LE VIETNAM ERA LIBRE

 Su mirada al Vietnam de 1965 (en su viaje de preparación de un film que nunca llegó a ver la luz) radicalmente distinta a la que está grabada en el subconsciente colectivo sobre ese conflicto.

"En 1965 Lino del Prat y yo fuimos a Vietnam. Lino me ha presidido porque teníamos que hacer una película documental sobre el Vietnam del norte y sobre su guerra contra el Vietnam del sur, para liberarlo y hacer un único Vietnam. Todos unidos e independientes. El estado bellísimo, conseguir ver el Vietnam del norte con toda su belleza, cultura, vegetación,... Es decir, ha sido un viaje de muchas maravillas. 

Después, hemos tenido que volver deprisa porque los aviones americanos controlaban todo y los vietnamitas del norte no querían héroes, no querían sobre todo víctimas. Y por esto nos han devuelto a Italia junto a otras personalidades. Ellos no querían víctimas.

 

Era un pueblo con una magnitud interior, con una capacidad de oponerse a todos los abusos que podían haberse producido en contra de ellos, junto a unas ganas de libertad, de vivir como más que lo demás. Verdaderamente extraordinario. 

 

Aquellas fotografías que he sacado por ahí, eran notas gráficas para mis películas que tenía que rodar y al final, ha sido el más largo reportaje fotográfico que he realizado en mi vida.

 

Y a eso le tengo mucho cariño, es el cuento de la vida del pueblo vietnamita. Un pueblo que ha sabido combatir y ganar una guerra contra el imperialismo americano."

"Si la gente me pregunta qué soy, respondo que soy una documentalista". Incluso si uno no hace documentales desde hace años, sigue siendo un documentalista... Es cierto, he dado mucha importancia a una visión documental de la realidad, partiendo de las condiciones materiales y de producción de un documental, de la libertad de expresión que es parte integrante de él. Estoy convencida de que un documentalista tiene más libertad para hacer películas que alguien que hace películas basadas en la ficción, y es por esto mismo por lo que tengo la tendencia a la libertad con la que he vivido desde mi infancia, lo que me ha convertido en una documentalista. Los documentales son la forma más libre de hacer películas". 

Cecilia Mangini ph. Paolo Pisanelli Sale

CÁMARA

Paolo Pisanelli

MONTAJE

Matteo Gherardini

PRODUCCIÓN

OfficinaVisioni

Con el apoyo de:

© 2020 Festival de Sevilla | Fotografía: Cecilia Mangini

Web: Cristina Olveira

Traducción: Marina Lanza & Gabriela Guerra